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Salsa y Merengue
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Detalles
Reveladores


El Prólogo
Parte 1:
Un Baile del Caribe
Parte 2:
Es Blanco y Negro
Parte 3:
Baile Defensivo
Parte 4:
Rafael Trujillo

Parte 5:
La llegada de una Era

Parte 6:
El merengue se muda
al extranjero
Parte 7:
Merengue en el
Reino Unido
Fuentes

Sobre el autor

En Español | In English

Historia del Merengue
Parte 6: El merengue se muda al extranjero

El dictador, seguidor de Trujillo, Joaquín Balaguer subió al poder en 1966 ayudado por la intervención Norteamericana. Durante su gobierno, la fuga de Dominicanos que había comenzado bajo el régimen de Trujillo se convirtió en una oleada desbordante, con el consiguiente colapso de la política de reforma de tierra, una población creciente, la aparición de pelotones de fusilamiento del gobierno, y la política de “huida” o “desaparición” aplicada a los adversarios de Balaguer. La diáspora coincidió con una relajación en la política de inmigración Estadounidense, con lo que los emigrantes políticos y económicos pudieron hacerse camino hacia la ciudad de Nueva York y el estado libre asociado de Puerto Rico.

Puerto Rico ya había adoptado con anterioridad otros tipos de música Caribeña en lugar de su bomba y plena. Lo mismo ocurrió con el merengue cibaeño, el cual los Puertorriqueños habían estado tocando durante años antes de la diáspora; Y lo tocaban lo suficientemente bien como para que algunas bandas hubieran incluso ganado la aceptación Dominicana. El merengue finalmente pasó a formar parte de la cultura Puertorriqueña (al igual que la salsa) con lo que la isla se convirtió en un importante centro para este género, creando así un mercado que los emigrantes Dominicanos podían abastecer.

Ya en la última década del siglo XX casi un millón de Dominicanos vivían en Nueva York, lo que la convertía en la segunda ciudad con mayor población Dominicana del mundo. El York Dominicano, según se le conocía, se convirtió en otro importante centro para el merengue en paralelo a Puerto Rico, aunque su aportación al creciente género no se limitó a surtir la demanda. La yuxtaposición de comunidades negras e hispanas generó un intercambio de ideas que provocó la aparición de nuevos movimientos merengue-house y merengue-rap. Igualmente, Nueva York contaba con los músicos, sistemas de grabación, medios de comunicación y redes de distribución necesarias para que el merengue hiciera frente a figuras clave en la industria de la música y a la salsa.

Lazos culturales
Como norma general y tras varias generaciones consecutivas la población inmigrante sufre una pérdida de identidad cultural. Prueba de ello son los Puertorriqueños de Nueva York. Los Dominicanos comparten el mismo destino, aunque intentan mitigarlo usando el merengue como vínculo cultural con la República. Para ellos el merengue es más que sólo una música y un baile - es el recuerdo nostálgico de quienes son y de dónde vienen. Puede ser que este aspecto haya ayudado al merengue a evitar la crisis de legitimidad que sufre la salsa actualmente: el merengue cibaeño es Dominicano. Este es un hecho que reiteran en todo momento con el reconocimiento de incluso los Puertorriqueños, quienes a su vez tocan merengue tan bien que además lo han incorporado a su propia cultura.

El merengue desplaza a la salsa
En los años setenta la salsa sufría una depresión creativa causada por la producción formulaica que imponían las marcas de música más importantes. Los pilares del momento los constituían la salsa suave, erótica y romántica: sus líricas eran prácticamente idénticas, la música no inspiraba y los artistas tenían poca voz. La salsa, cuyo atractivo había sido su relevancia en la vida urbana, había perdido contacto con la audiencia: lo que provocó que la segunda generación de Puertorriqueños abandonase una vez más la música Latina a favor de la corriente principal de la música pop.

La llegada del merengue fue como un golpe de aire fresco cuando la salsa se encontraba en su momento más débil. Era lo que la salsa solía ser en el pasado: un sonido moderno, impulsivo, cuya lírica describía situaciones reales y que además contaba con personalidades de interés. Su estructura rítmica, similar a la del pop, también jugó un papel importante en la conservación de su importancia - hizo que resultase fácil y rápido cubrir éxitos no Latinos y adoptar las últimas tendencias musicales. Además, un eficaz sistema mercantil (promovido por William Liriano) ayudó a que las bandas de merengue desplazasen a sus rivales con actuaciones en vivo, lo que le dio mayor exposición. Sin embargo, la mayor ventaja del merengue sobre la salsa quizá sea el hecho de que es mucho más fácil de aprender. Según dice el antiguo alcalde de Nueva York Ed Koch; el merengue es “el baile que puedes bailar desde el momento en que naces”.

Punto de vista: El merengue en Europa
La internacionalización del merengue claramente ocurrió a manos de los Dominicanos en una medida mucho mayor que la de cualquier otro país Latinoamericano, a excepción de los Puertorriqueños. Y aunque han tenido mucho éxito en suplantar salsa en las Américas, no se puede decir lo mismo del impacto del merengue en el Viejo Mundo. Queda por ver si los Dominicanos tendrán un alcance lo suficientemente amplio como para desplazar la salsa sin antes haber establecido un centro en algún punto de la geografía. Sospecho que no. Personalmente espero que haya una mayor presencia Dominicana para que todos podamos experimentar su cultura por medio de su música y su baile.

 

 
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